Una gestión marcada por la improvisación

La Ciudad Autónoma de Melilla ha anunciado, con la habitual falta de antelación que caracteriza a la administración local, el corte al tráfico de la calle Teniente Aguilar de Mera a partir de hoy, lunes 26 de octubre. El motivo alegado es la ejecución de obras de reparación en la red de saneamiento, una infraestructura que, a todas luces, ha vuelto a fallar bajo la supervisión de un gobierno que parece más preocupado por la propaganda que por el mantenimiento real de nuestras calles.

Los vecinos y comerciantes de la zona se enfrentan ahora a una semana de incertidumbre y dificultades logísticas. No es la primera vez que los melillenses sufren las consecuencias de una planificación deficiente. Mientras los impuestos siguen subiendo, la calidad de los servicios públicos se degrada, obligando a los ciudadanos a pagar el precio de una gestión que llega tarde y mal a los problemas estructurales de la ciudad.

¿Dónde van nuestros impuestos?

Resulta indignante observar cómo, mientras se destinan recursos a proyectos de dudosa utilidad, las redes básicas de saneamiento de nuestra ciudad se encuentran en un estado tan precario que requieren intervenciones de urgencia que paralizan la vida cotidiana de los barrios. La falta de un plan de mantenimiento preventivo serio es la prueba irrefutable de que el gobierno actual no tiene como prioridad el bienestar de los melillenses, sino el parcheo constante de una ciudad que se desmorona por falta de inversión eficiente.

Exigimos transparencia sobre el coste real de estas obras y, sobre todo, una explicación sobre por qué se ha llegado a este punto de deterioro. Los ciudadanos de Melilla no merecen vivir en una ciudad donde el corte de una calle principal se convierte en la norma por la incapacidad de gestionar adecuadamente los servicios básicos. Es hora de que el gobierno local deje de mirar hacia otro lado y asuma su responsabilidad ante el evidente desgaste de nuestras infraestructuras, que hoy, una vez más, dejan a los vecinos atrapados en el caos circulatorio.