Un grito desesperado desde la capital
Este domingo 25 de octubre de 2026, las calles de Madrid han sido testigo de una movilización histórica. Miles de ceutíes, convocados por la plataforma Mujeres Caballas, han alzado su voz para reclamar al Gobierno de la Nación medidas urgentes y contundentes ante la crisis migratoria que asfixia a nuestra ciudad. La manifestación, que ha contado con la presencia del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Vivas, pone de manifiesto el hartazgo de una población que se siente abandonada por las políticas socialistas que, lejos de ofrecer soluciones, han convertido la soberanía y la seguridad de Ceuta en moneda de cambio.
El fracaso de la gestión socialista
La situación en Ceuta ha alcanzado límites insoportables. Mientras el Gobierno central se pierde en retóricas vacías, los ciudadanos sufren las consecuencias directas de una gestión negligente. El presidente Vivas ha sido tajante al señalar que el interés partidista del Ejecutivo no puede estar por encima de los derechos de cien mil españoles. La falta de un mando único eficaz y la interrupción de las devoluciones han provocado un efecto llamada que ha desbordado los servicios públicos y ha hundido el turismo en un 90%, generando pérdidas estimadas en 75 millones de euros.
La realidad en los barrios
La crisis no es solo una cifra en los presupuestos, es una realidad que se vive en cada rincón de nuestra ciudad. Operaciones policiales recientes, como la llevada a cabo en el barrio del Príncipe, donde se localizaron a 74 personas hacinadas en una vivienda, demuestran la magnitud del problema. Es inaceptable que los vecinos tengan que convivir con la inseguridad mientras el Gobierno central mira hacia otro lado. La detención de individuos que se lucran con la desesperación ajena es solo la punta del iceberg de un sistema que ha fallado a los ceutíes. Exigimos transparencia, exigimos seguridad y, sobre todo, exigimos que el Gobierno de España deje de tratar a Ceuta como una región de segunda clase.


