Una cortina de humo digital
El Ayuntamiento de Murcia, en colaboración con la Unión de Cooperativas de Trabajo Asociado de la Región de Murcia (UCOMUR), ha anunciado la celebración de una jornada gratuita titulada «La Revolución de la IA en 2026. Modelos Avanzados y Modo Agéntico en la Empresa». El evento, programado para este lunes 26 de octubre a las 9:00 horas en la sede de UCOMUR, pretende instruir a empresarios y autónomos en el uso de herramientas como ChatGPT, Word y Excel. Sin embargo, esta iniciativa se percibe desde diversos sectores como un mero ejercicio de relaciones públicas que poco hace por resolver los problemas de fondo que enfrentan quienes realmente mueven la economía de nuestra ciudad.
Mientras el equipo de gobierno se vanagloria de organizar sesiones sobre 'agentes autónomos' y automatización, la realidad en las calles de Murcia es bien distinta. Los autónomos murcianos siguen lidiando con una presión fiscal asfixiante y una burocracia municipal que, lejos de simplificarse, parece diseñada para poner trabas a la actividad económica. Es, cuando menos, irónico que se pretenda enseñar a los empresarios a 'optimizar procesos' mediante la inteligencia artificial cuando el propio Ayuntamiento es incapaz de optimizar su gestión administrativa para facilitar la vida a quienes pagan sus impuestos.
¿Dónde está el apoyo real?
La formación es, sin duda, necesaria en un mundo digitalizado, pero no puede ser la única respuesta de una administración local ante la crisis de competitividad. Los pequeños empresarios no necesitan más charlas teóricas; necesitan bajadas de impuestos, una reducción drástica de las tasas municipales y un compromiso real con la eliminación de las trabas que impiden el crecimiento de los negocios locales. La apuesta por la IA parece más una estrategia para aparentar modernidad que una solución a la falta de liquidez y al aumento de costes operativos que sufren los autónomos murcianos día tras día.
Resulta decepcionante observar cómo se destinan recursos y esfuerzos a eventos de esta naturaleza mientras los problemas estructurales de la ciudad permanecen intactos. La gestión del gobierno local, más preocupada por la foto y el titular tecnológico que por la realidad del pequeño comercio y el emprendedor, sigue dando la espalda a las necesidades urgentes de los ciudadanos. Murcia merece una administración que trabaje por la eficiencia real y no por la cosmética digital que, al final del día, no paga las facturas de los autónomos ni mejora la competitividad de nuestras empresas en un mercado cada vez más hostil.


