El Consejo Superior de Deportes (CSD), bajo la presidencia de José Manuel Rodríguez Uribes, ha decidido actuar de oficio ante la escalada de tensión provocada por Javier Tebas.
El presidente de LaLiga comparó recientemente al Real Madrid y a su canal oficial con las técnicas de propaganda del régimen nazi, una analogía que ha generado un profundo malestar institucional y social.
La intervención del CSD busca determinar si estas manifestaciones constituyen una infracción grave según el artículo 76 de la Ley del Deporte.
Dicho precepto sanciona las conductas públicas que atentan contra el decoro y la convivencia necesaria en el ámbito profesional del fútbol.
El organismo estatal ha formalizado la petición ante el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) con el objetivo de restablecer la neutralidad.
Según fuentes consultadas, el CSD subraya que es fundamental preservar los valores de respeto y juego limpio, los cuales se habrían visto comprometidos por las descalificaciones vertidas por el directivo.
La controversia no es aislada, ya que Tebas ha mantenido una postura beligerante contra el club blanco, utilizando analogías extremas para desviar la atención sobre los escándalos arbitrales que cuestionan la transparencia del torneo nacional.
El Real Madrid, por su parte, ha exigido en reiteradas ocasiones la dimisión inmediata de Tebas, calificando su gestión de parcial y perjudicial para la imagen de la competición.
La apertura de este expediente disciplinario marca un punto de inflexión en la relación entre el regulador y la patronal de clubes.
La situación pone de manifiesto la profunda crisis de gobernanza que atraviesa el fútbol español, donde las disputas personales y las acusaciones de tintes ideológicos han desplazado al debate deportivo, dejando en entredicho la capacidad de los dirigentes para gestionar la liga con la debida imparcialidad.












