La breve gestión de Natalia Duco como secretaria de Estado en el Ministerio del Deporte ha llegado a su fin tras cinco meses de constantes cuestionamientos.
Su paso por el gabinete estuvo marcado por una serie de episodios que pusieron en duda su capacidad para liderar una cartera tan sensible para el país.
El caso más sonado fue la denuncia ante la Contraloría por el uso indebido de un vehículo fiscal para actividades personales.
Este hecho, sumado a imágenes de la exministra en eventos sociales, generó una ola de críticas sobre el uso de los recursos públicos y la falta de austeridad en su gestión.
Además de los problemas administrativos, Duco enfrentó duras críticas por sus declaraciones y decisiones deportivas.
Durante el lanzamiento de un evento internacional, la exatleta priorizó la entrega de "ropa linda" a los deportistas, una frase que fue calificada de frívola por el mundo del deporte.
Poco después, anunció la cancelación de los Juegos Nacionales y Paranacionales 2026, una medida que dejó en vilo a cientos de atletas.
La gestión también estuvo marcada por la incertidumbre en torno a la candidatura de Chile para los Juegos Olímpicos de la Juventud.
Duco aludió a la compleja situación económica del país para frenar el proceso, lo que provocó un rechazo generalizado en el sector deportivo, obligando al Gobierno a rectificar y continuar con la postulación.
Otro punto de fricción fue la autorización de conciertos en recintos deportivos, lo que generó protestas por el daño a la infraestructura.
La falta de diálogo con los gremios y la improvisación en la toma de decisiones fueron una constante durante sus cinco meses de mandato.
La salida de Duco se produjo de forma abrupta, dejando tras de sí una investigación en curso y un sector deportivo descontento.
Su paso por el Ministerio del Deporte es recordado hoy como un ejemplo de gestión marcada por los errores no forzados y la falta de sintonía con las necesidades reales de los deportistas.













