Un avión privado Learjet 60 se estrelló este domingo en el condado de Palm Beach, Florida, resultando en la muerte de las nueve personas que viajaban a bordo.
El siniestro ocurrió alrededor de las 12:50 hora local, cuando la aeronave, que había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom en Texas con destino a las Bahamas, impactó contra el pavimento en una zona residencial cercana al barrio de Cresthaven.
Investigación en curso
La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) han asumido la investigación del suceso.
Los primeros datos de seguimiento de vuelo indican que el aparato experimentó una pérdida drástica de altitud y una velocidad vertical inusual antes del impacto.
Los equipos de emergencia confirmaron que, a pesar de la violencia del choque y la magnitud del incendio resultante, no se registraron víctimas adicionales en tierra.
Entre los fallecidos se encontraba la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, cuya identidad fue confirmada por sus familiares.
La joven, que había obtenido su licencia de piloto a los 17 años, se encontraba en la cabina durante el momento del accidente.
Testigos presenciales describieron el impacto como una explosión masiva que dejó escombros esparcidos por un área considerable de la vía pública.
Las autoridades locales mantienen cerrada la avenida Military Trail mientras los equipos de rescate y los investigadores de seguridad aérea trabajan en la recuperación de los restos de la aeronave.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, calificó el incidente como una "tragedia horrorosa" y ha prometido una investigación exhaustiva para esclarecer si fallos técnicos o condiciones meteorológicas adversas, como la presencia de hielo, pudieron influir en la pérdida de control del jet.











