La Asociación Vecinal de San Nicasio ha alzado la voz para denunciar la situación límite que atraviesa el Centro de Salud María Jesús Hereza, en Leganés.

Según los datos aportados por la entidad, el centro carece de siete médicos de familia, lo que supone que el 35% de la plantilla médica está sin cubrir.

Esta carencia de personal se traduce en esperas de hasta 21 días para que los pacientes puedan ser atendidos por un facultativo.

El centro, que atiende a una población numerosa en los barrios de San Nicasio, Poza del Agua y Solagua, sufre una masificación extrema.

La asociación denuncia que el edificio es el más pequeño y masificado de la zona, lo que impide ofrecer una atención adecuada a los más de 41.000 usuarios que dependen de estas instalaciones.

La falta de espacio y de medios técnicos es una constante que los vecinos llevan años denunciando sin obtener respuesta.

La situación se vuelve especialmente peligrosa con la llegada de los meses de invierno, cuando el aumento de los casos de gripe y problemas respiratorios colapsa aún más el sistema.

Los vecinos temen que, ante la falta de médicos, la atención se vea reducida a mínimos, dejando a los pacientes más vulnerables sin el seguimiento necesario.

Además de la falta de médicos, la asociación ha exigido información clara sobre el nuevo centro de salud de Solagua, cuya construcción y puesta en marcha sigue rodeada de incertidumbre.

Los vecinos exigen saber con qué medios contará y cómo afectará esta nueva apertura a la carga asistencial del centro María Jesús Hereza, que actualmente se encuentra al límite de su capacidad.

Este caso no es aislado.

En toda la Comunidad de Madrid, diversas plataformas han denunciado presuntas irregularidades en la gestión de las listas de espera y la falta de transparencia en los datos oficiales.

La denuncia ante la Fiscalía por parte de algunos colectivos sobre la posible manipulación de la gravedad de los pacientes para maquillar las listas de espera en hospitales como el Ramón y Cajal añade más sombras a la gestión sanitaria regional.

La exigencia de los vecinos de San Nicasio es clara: que se cubran las plazas vacantes de forma inmediata y que se deje de jugar con la salud de los ciudadanos.

La precariedad en la atención primaria es el primer síntoma de un sistema que, lejos de mejorar, se encamina hacia un colapso asistencial sin precedentes.