La situación de la sanidad pública en Aragón atraviesa un momento de extrema gravedad.
Según los últimos datos publicados por el Departamento de Sanidad, la región cerró el mes de septiembre con 9.301 pacientes esperando una operación desde hace más de seis meses.
Esta cifra representa un incremento del 51% desde que el actual Ejecutivo asumió el poder, evidenciando una gestión que ha sido incapaz de frenar el deterioro del sistema.
La comparación interanual es igualmente alarmante.
Respecto a septiembre de 2025, el número de pacientes en lista de espera ha crecido un 64,9%, sumando 3.661 afectados adicionales.
Estos números desmienten las declaraciones realizadas el pasado 16 de junio por el presidente autonómico, quien aseguró en redes sociales haber reducido las listas quirúrgicas un 27% en dos años.
El debate político se ha intensificado ante la evidencia de que las cifras actuales superan con creces los niveles que, en noviembre de 2022, el Partido Popular calificaba de "colapso sanitario" cuando se encontraba en la oposición.
Hoy, con cerca de 2.000 pacientes más en espera que en aquel entonces, la realidad desborda las capacidades del sistema.
Especialidades críticas como Cirugía Vascular han experimentado un crecimiento exponencial, pasando de 147 pacientes a más de un millar en apenas un año.
Este desajuste pone de manifiesto la falta de recursos y la ineficacia de las medidas implementadas hasta la fecha para contener la demanda asistencial.
La Plataforma de Organizaciones de Pacientes ha advertido recientemente sobre la necesidad de contar con indicadores reales que midan no solo la espera quirúrgica, sino también los tiempos de diagnóstico, que actualmente alcanzan una media de dos años.
La falta de equidad y la saturación de los centros hospitalarios siguen siendo los principales problemas que afectan a los ciudadanos aragoneses.
Ante este escenario, la gestión sanitaria se sitúa en el centro de la crítica social, mientras los pacientes continúan sufriendo las consecuencias de un sistema que, lejos de mejorar, muestra síntomas de un agotamiento estructural sin precedentes.













